domingo, abril 20, 2008

nuestro sueño

En vez de ver ese lugar, ese cartel, ojalá pudiera permanecer ajena. Y pudiera sentarse en el cordón de la vereda y sopesar sus manos. Nada más que sus manos, la derecha y la izquierda. Ésas que tiene, tan grandes como pan de a kilo, que siempre están, de alguna forma, llenas. Esas manos hechas. Esas manos que sueñan y ¿con qué sueñan? (no sabe, no contesta), pero no, levanta la vista y frente a ella permaneció el cartel: “Nuestro sueño”. Un pequeño local, una despensa, una miseria triste y palpable con paredes rosadas y agónicos estantes en ex-yi y canelones. Es casi puro aire la despensa o puro vacío insostenible, no hay marcas, no hay productos, no hay personas. Ni siquiera hay un cantegril que le sirva de causa (nadie va a comprar ahí), sólo hay un nuestro sueño equivocado que viene huyendo tal vez… ¿de dónde? No interesa. No es más que perpetuar algún grado de carencia. Escapar de la miseria, expandiéndola, y consolidar la nada con nada. La nada con nada. Tal vez, los del tugurio de la esquina les compren una botellita de esprite, pero con vino, o un poco de papel higiénico o un sachet de champú o un poco de jabón en polvo. "Nuestro sueño" es fraccionar y ser barato. O tal vez los roben. Mirarse las manos le hace daño, porque si hay una dimensión material ellas son las que hacen realidades y vuelve a calibrar sus sueños y sabe que en ellos pesa el desaliento del entorno, el absurdo de las fantasías de los otros.

8 comentarios:

el-warren dijo...

Nuestro sueño sería tal vez más adecuado como nombre de un chalet en Las Toscas.
por lo que describe ese negocio debiera llamarse "nuestra pesadilla"
Ojo. no se engañe.
Pueden llegar a sobrevivir.
He visto suceder cosas más extrañas

Irina, dijo...

puede ser warren, pero lo más triste del negocio es, además de muchas cosas díficiles de explicar o decir, que significa una muestra de la colonización de la ciudad por una pobreza que se ha vuelto estructural. de todas maneras, lo peor es que no descubrimos américa.
y que un sueño condiciona a otros y que es hacer nada con nada, actividad que podría ser digna en otras circunstancias.

Eclipse dijo...

me ganó en tristeza, irina.
capaz lo peor es que esa pobreza sobrevive porque hay otra pobreza que la alimenta, hay quienes necesitan los productos fraccionados. o no. pero alimentan ese sueño absurdo.

Robertö dijo...

Yo creo que todos nos merecemos una temporada de licencia de este mundo loco y egoísta. Digo esta pelotudez porque la verdad es que estos posteos duelen bastante. Hoy probaba una versión nueva de office y la verdad la tecnología ya casi hace todo, y nos hace prescindibles poco a poco o mucho a mucho. Y nuestros sueños se van al tacho.

Irina, dijo...

come se dice in una canzone, amici: non dobbiamo stare in pena questa vita e' una catena qualche volta fa un po' male.

tezetage dijo...

conozco un rancho que se llama "AL FIN",y otro muy remozado que se llama "el 1/2 Zabañón".
ants se llamaba "El Zabañón",pero hace años se cayó la mitad.
Y hoy es más lindo que cuando era el zabañón entero.

.-CLARAaVELLINO.- dijo...

Pretendo presumida contarstar algunas visiones, ya que lo que yo creo y pienso es que la relaidad la hace uno, la hacemos todos...Irina...porque no probaste de entrar y comprar algo?
eso talves te hubiera hecho sentir diferente...

Irina, dijo...

qué contestarle, clara?

que yo me sintiera diferente no iba a variar la realidad.
nuestro sueño cerró, creo que dos meses después de este post.
prediqué con el ejemplo,compré algunas cosas, espirales, un vino de caja apto para corroer metales...
no sé qué es la realidad ni cómo funciona, tal vez por eso escribo. tal vez por eso la miro tanto.
la realidad es el plato principal en toda filosofía.