jueves, mayo 08, 2008

tan iguales y tan distintos

Tan iguales y tan distintos. Se los compró por eso. Tal vez sea la dulzura de la tela o los colores. O tal vez sea las dos cosas. Y le gusta más la sensación que le depara el enorme, porque es tan grande que la deja chiquita y, además, porque el roce es diferente y la suavidad de la tela se parece más a la de una mano recorriendo el cuerpo, y eso cree sentir cuando lo usa: que está en manos de otro, que hay alguien que la envuelve. Envolvente, como puede ser la memoria, a veces, cuando funciona y trae un pedacito de algo que quedó en el pasado, pero está también en el presente. Ese sentimiento único de ser acariciada, tan parecido a un amor sin condiciones, tan parecido a sentirse niña, tal vez, arropada en una cama. Tal vez eso fue lo que la llevó al tango: el deseo de ser abrazada. Eso piensa ahora, mientras con sus amigas mira a las parejas que bailan y mira a todos y cada uno de los hombres, porque el ojo le desarrolló ese oficio, el oficio de mirar. Y los mira a todos. A todos los que le pasan por delante y van a bailar con otra, a la que sacan como podrían sacarla a ella. Sólo que nadie la elige. Y allí, en la penumbra incierta en la que está sentada, le vienen a la mente y se da cuenta de que si los compró fue sólo por eso. De pronto le llega antes la madrugada, porque le dan ganas de irse y ya en la calle levanta el cuello de la campera y se encoge un poquito por el frío. Con el rabillo del ojo ve otro cuerpo que pasa mucho más encogido, levantándose el cuello de la nada que lo abriga y le vuelven a la mente, porque si algún día ella tuviese que hacer su hato, su bolsa de mendiga, los pondría a ellos, tan suaves y calentitos, y los vería degradarse lentamente en la soledad incesante de la calle. Jirones, entonces, o tal vez recuerdos descartables. Y vuelve a pensar que los compró por eso, porque son tan iguales y tan distintos a los camisones que usaba de niña.

15 comentarios:

reverb dijo...

...en este caso pienso que es muy fea la sensación de tener expectativas y en realidad ser sapo de otro pozo...
una sensación amarga y de soledad

Irina, dijo...

But only on Tuesdays, Reverendo Rev.

Eclipse dijo...

O.O
la entiendo.

Irina, dijo...

el camisón, eclipse, el camisón cambia de colores según la estación.

Quijo dijo...

Y quedandose en el recuerdo...

Eclipse dijo...

esa mezcla entre la sesnualidad del camisón y la del tango me ancantó.
curioso encontrar a mi amigo quijo por acá!
saludos, irina

el-warren dijo...

ES ESA NOSTALGIA DEL ABRIGO SUAVE DE LA NIÑEZ. eXCELLENT

Irina, dijo...

Amigo de una amiga es un amigo:
hola quijo.
hola eclipse.

tal vez, en el recuerdo los sentidos tiendan a la mezcla.

warren, ya lo cantó goyeneche: sólo yo sé lo que he sido, lo que nunca más seré.

reverb dijo...

...mujer,
solo para decir que desde que vi el título
instantáneamente se me vino a la mente una canción de Sumo
que creo se llama 1999 (no tan distintos)

reverb dijo...

...1989
había de poner

Irina, dijo...

sumo. tuvo lo suyo.

todavía no vi la película luca.
después de verla le cuento.

tezetage dijo...

un poco de tibieza,por fin.
Irina: sé que no es su objetivo ser suave,tierna y dulce acá...sino,bueno yo me atrevo a apostar que es d-escribir la realidad tan áspera y cruda como la percibe.
igual agradezco ese poco de tibieza.

Xaj dijo...

Uno siempre vuelve al primer amor.

Saluditos.

Irina, dijo...

eso significa que siempe hay un futuro venturoso por delante.

Antoaneta dijo...

Vuelvo por aquí arropada de mis recuerdos de Uruguay y si, creo que si, uno va al tango por la provocación pero también por el deseo de abrazar o ser abrazado. Some dance to remember, some dance to forget dicen en Hotel California. Los camisones sedosos de abuela de la Plaza Matriz son los mas bonitos.