viernes, marzo 27, 2009

entre paréntesis

No es tristeza, sino abstracción lo que hay en ella. El escalón de mármol de la entrada no puede contenerla y la muestra en su enorme soledad. La mujer, con paciencia de autómata, desmenuza un empaque de espumaplast y las migas caen sobre su falda. Lluvia pertinaz o espuma o nieve o su propia soledad que resulta en esa blancura deshecha, ligera. Es una blancura fina y plástica que le llena las manos, la falda, las piernas y que como espuma puede volar ligera, irse hacia otro lado. O tal vez esa blancura sea su pasado o su futuro o algo que se deshace así nomás para sentir el murmullo de lo roto, del cuerpo solo. O tal vez no sea sino desmenuzar el tiempo o la nada. La simple espera del momento siguiente. La calle se sucede frente a ella, que permanece única y ajena desmenuzando esa blancura que de a poco disuelve la vereda.

sábado, enero 31, 2009

Las condiciones del buen sapito

Las condiciones del buen sapito son cinco. La primera es la excelencia de la piedra. La segunda, que el aire tenga determinada cualidad. La tercera, que la piedra vuele paralela al agua. La cuarta, que la superficie del agua cobre determinada dureza. La quinta, que al final la piedra se hunda suavemente.