viernes, marzo 27, 2009

entre paréntesis

No es tristeza, sino abstracción lo que hay en ella. El escalón de mármol de la entrada no puede contenerla y la muestra en su enorme soledad. La mujer, con paciencia de autómata, desmenuza un empaque de espumaplast y las migas caen sobre su falda. Lluvia pertinaz o espuma o nieve o su propia soledad que resulta en esa blancura deshecha, ligera. Es una blancura fina y plástica que le llena las manos, la falda, las piernas y que como espuma puede volar ligera, irse hacia otro lado. O tal vez esa blancura sea su pasado o su futuro o algo que se deshace así nomás para sentir el murmullo de lo roto, del cuerpo solo. O tal vez no sea sino desmenuzar el tiempo o la nada. La simple espera del momento siguiente. La calle se sucede frente a ella, que permanece única y ajena desmenuzando esa blancura que de a poco disuelve la vereda.